viernes, julio 21, 2006

«Épica y novela» (Bajtin)

«Épica y novela»
Teoría y estética de la novela
Mijail Bajtin


La novela es el único género en proceso de formación, todavía no cristalizado. Los otros géneros tienen ya una estructura firme. Es el único género producido y alimentado por la época moderna.

La novela parodia otros géneros, desvela su convencionalismo. A su vez, propone su especificidad en una zona de contacto con el presente imperfecto.

Exigencias: la novela no debe ser poética (o: nueva poetización), el héroe no es héroe (o: nueva heroización), el héroe no es inmutable sino cambiante. Debe ser lo que era la epopeya en el mundo antiguo.

Momento crucial en la sociedad europea: el paso de un estado socialmente cerrado a las nuevas condiciones de las relaciones internacionales e interlingüísticas: diversidad de lenguas, culturas y épocas.

El plurilinguismo existió siempre (es más antiguo que el monolingüismo canónico y puro) pero antes no constituía un factor creador.

Epopeya: pasado épico, tradición nacional (no experiencia individual), distancia épica absoluta. En la memoria, y no en el conocimiento, está la principal capacidad y fuerza creadora de la literatura antigua. El pasado épico, absoluto, no admite valoraciones individuales. Es acabado: no puede ser cambiado ni reinterpretado.

La novela está ligada a la palabra no oficial, el pensamiento no oficial. Se piensa la contemporaneidad. “Yo mismo”, “mis contemporáneos” (cultura popular de la edad media, origen y germen de la novela). La risa destruye el miedo, hace a la investigación libre, es indispensable para la comprensión realista del mundo.

“El campo de la representación del mundo cambia según los géneros y épocas de la evolución de la literatura. Está organizado y delimitado de manera diferente en el espacio y el tiempo. Es siempre específico.”

Cuando el presente se transforma en centro de orientación, el mundo pierde su perfección.

La novela tiene relaciones especiales con los géneros extraliterarios (cotidianos, ideológicos). La novela rebasa con frecuencia las fronteras de la especificidad artístico-literaria. Esto pasa porque la novela es un género en proceso de formación, y las fronteras entre lo artístico y lo no artístico no están establecidas.

El hombre de los géneros acabados es un hombre acabado, alejado. El hombre épico no tiene iniciativa ideológica (ese mundo no conoce más que una única concepción) ni lingüística (ese mundo conoce un único lenguaje). En la novela, la imagen del hombre se reestructura totalmente. El hombre deja de coincidir consigo mismo, y ya no se corresponde con su destino. (¿Lukács?). Ver “exigencias”. Divergencia entre el hombre exterior y el hombre interior (lo que hace que la subjetividad del hombre se convierta en objeto de experiencia y representación). Tiene iniciativa ideológica (es un ideólogo) y lingüística.

La novela se formó en el proceso de destrucción de la distancia épica, en un proceso de familiarización (cómica) del mundo y el hombre, de rebajamiento hasta el nivel de la realidad contemporánea, imperfecta y cambiante. Es, por naturaleza, no canónica. Lucha por novelizar a los otros géneros, por atraerlos a la zona de contacto con la realidad imperfecta. (La novelización de otros géneros no supone su subordinación a los cánones de un género ajeno, sino la liberación de todo lo que es convencional, petrificado, anti-evolutivo).