viernes, mayo 11, 2007

Con una pequeña ayuda de mis lectores

Cada año, la Biblioteca Abraham Weiss (en la que trabajo) organiza, a mediados de junio y en ocasión de la “Semana del Libro y la Lectura”, una muestra. Hace tres años, el tema fue Cortázar; hace dos, el Quijote; hace uno, Borges. Es decir: venimos siguiendo lo que marca el calendario cultural oficial. Este año tocaba García Márquez. Pero ni Tamara ni yo leímos extensamente a García Márquez, por lo tanto no lo conocemos, por lo tanto no nos apasiona, por lo tanto no podemos hacer una muestra sobre eso. Entonces, ¿sobre qué hacer la muestra?
El cuatrimestre pasado hice un seminario con Marcelo Burello, titulado “¿Para qué poetas?”. Ahí leí un texto de Hans Magnus Enzensberger incluido en Mediocridad y delirio (maravilloso título): «El efecto Alka-Seltzer». La idea es que la literatura no perdió su lugar en la sociedad, sino que se diversificó. Y da, como ejemplo, la música con letra.
Sobre esa idea vamos a hacer la muestra. La literatura y la música. Pensamos varias categorías: a) Poemas musicalizados b) Canciones con letras que podrían carecer de música c) Canciones inspiradas en libros… Y quizás alguna categoría más.
Para a) están los poemas de Benedetti musicalizados por Serrat, los de Lorca musicalizados por Ana Belén… Para b) tenemos «Para no olvidar», «Así estoy yo sin ti», «Intro Maradó», «Desconexión sideral»… Para c) tenemos «Dos Romeos», «Polaroid de locura ordinaria», «Acerca del niño proletario», «Aquí y ahora», «Vuelos»… Eso es lo que recuerdo aquí y ahora, en este viernes lluvioso.
Si se les ocurre alguna canción que podría incluirse en la muestra, díganmelo. Ustedes también pueden modelar las cabezas de los niños.
Les dejo, como regalo, una frase de Adrián que va a estar impresa en el máximo tamaño que se pueda. La saqué de la revista El biombo, que me pasó Ica, y es de 1998.

“A mí no me gustaba hacer nada, entonces me dije: mejor aceptar la vida que me tocó. Yo era medio poeta, así que me dediqué a escribir poesía, en vez de lamentarme por lo que no iba a ser. Ser poeta, feliz y no rendir cuentas. Y ser poeta en la actualidad es ser músico de rock”.